El Decano habla en Radio 5 sobre las consecuencias de Filomena en las infraestructuras

El 15 de enero de 2021 el Decano de la Zona de Madrid del CITOP, Juan Manuel Alameda, ha intervenido junto a Orestes Serrano, de la Fundación para la Seguridad Vial (FESVIAL) en el espacio sobre Seguridad Vial que cada semana emite Radio 5.

Filomena ha sido la protagonista absoluta de estos minutos de radio. Desde el punto de vista de la Ingeniería, “no hemos sabido anticiparnos” ha declarado el Decano, asegurando que las infraestructuras de la Comunidad de Madrid no están preparadas para recibir fenómenos como este temporal, mientras que en las zonas del norte de España las nevadas no causan tales estragos.

En particular, se han abordado las consecuencias que tienen para los firmes de las carreteras tanto el uso de cadenas como de la sal durante el temporal.

En el primer caso, Alameda explica que el uso de las cadenas resulta lesivo para el firme cuando no hay nieve o hielo, de modo que es necesario bajar del vehículo a retirarlas en aquellos tramos que, como en túneles, la superficie está desprotegida de estas capas. Una solución segura para los conductores y para las carreteras son los neumáticos de invierno que, en países donde estas nevadas son más frecuentes, se montan desde el cambio de estación.

Por otro lado, el Decano ha abordado los riesgos que conlleva el uso de sal por la contaminación medioambiental que deja. La sal se cuela por las alcantarillas y acaba en los ríos, pero además, si unimos el elemento lluvia a estos factores, se incrementa también el efecto corrosivo de la sal, que afectará no sólo a los elementos metálicos de nuestros vehículos, sino también a las armaduras metálicas de algunas estructuras que incrementarán el riesgo de colapso.

En su lugar, menciona Juan Manuel Alameda, se utilizan gravas o cenizas volantes, muy abundantes en nuestro país, así como melaza y productos derivados de la remolacha, e incluso urea; productos todos ellos más caros que la sal pero también más eficientes y seguros.

Pero si todo esto no es suficiente, al estado de los firmes afectará también el trabajo de los quitanieves y tractores  adaptados para retirar la nieve de las calzadas, que en muchos casos rascarán la superficie empeorando el agarre de los neumáticos y con ello la seguridad de las vías, y provocarán grietas y fisuras por donde se filtrará la fundente, “piel de cocodrilo” y baches que habrá que restaurar con trabajos futuros de rehabilitación.